Resumen del libro Somos romanos de Paco Álvarez

El Coliseo Romano, lugar donde se congregaba la multitud para presenciar grandes espectáculos.
The Colosseum” de Diliff está sujeto a una licencia CC BY-SA 3.0.

Un genial tratado sobre la realidad española actual comparada con la realidad de la Roma clásica.

Temas del ensayo

Los quince interesantes capítulos de este libro ofrecen una profunda descripción comparativa de los hábitos romanos clásicos y los españoles actuales. Tratan de la medición del tiempo, la familia, la vida doméstica, el urbanismo, la salud, la mujer romana, la política, las bodas, el Derecho, Pompeya, Hispania y Latinoamérica, la religión, el sexo, Roma después de Roma, y los enterramientos en ambos mundos.

Todos ellos eran asuntos esenciales de la vida de nuestros abuelos romanos y también lo son de la nuestra. Describiéndolos, el autor, Paco Álvarez, nos lleva magistralmente de una sociedad a otra, mostrándonos absolutas similitudes entre nuestra existencia cotidiana y la de los romanos de hace dos mil años.

Estilo

El lenguaje del ensayo es culto y a la vez sumamente ocurrente, cuestión nada fácil de conjugar y que demuestra gran ingenio. Abunda en expresiones coloquiales de actualidad y al mismo tiempo en citas latinas de dramaturgos, poetas, oradores e historiadores de la Roma clásica. Añade una gran característica esencial: está lleno de citas literarias clásicas y actuales, así como de referencias cinematográficas y musicales de los últimos cincuenta años.

Constantemente el autor aporta citas de escritores latinos de renombre: Horacio, Marcial, Plinio el Viejo Quintiliano, Petrarca, Cicerón, Ovidio, Juvenal… y de célebres referentes de nuestra cultura actual o casi actual: Groucho Marx, Woody Allen, Karl Marx… sin olvidar a cantantes y poetas españoles y anglosajones: Mónica Carrillo, Mecano, Presuntos Implicados, Rod Stewart, Serrat, Cadillacs, Roman Payne, Pink Floyd, Pimpinela, los Beatles, etcétera, así como películas famosas: El padrino, El señor de los anillos, Cuatro bodas y un funeral, entre otras, para corroborar los sentimientos de amor, ira, dolor, placer y las pasiones eternas de ambición, vanidad o heroísmo, comunes a nuestros ancestros romanos y a los españoles de hoy.

Emperadores, senadores, oradores, poetas, gladiadores o generales aparecen entre las páginas de este tratado de fácil y deliciosa lectura, donde los párrafos suelen empezar con una disquisición profunda y terminar con una frase jocosa. Encontramos además cuestiones romanas clásicas que consideramos cotidianas en nuestra realidad, tales como hábitos, sentimientos, refranes, citas clásicas, cultismos latinos del castellano y preferencias vitales.

Algunas costumbres romanas que ya son nuestras

Hispania tardó en ser conquistada por Roma, pero se convirtió en muy poco tiempo en una de las provincias del Imperio más romanizadas Citemos algunas de las costumbres heredadas de los romanos clásicos que nos encanta practicar:

Salir a la calle y buscar el contacto con los vecinos, la comida con amigos, la fiesta, la reunión y la participación en encuentros comunales.

Sentir ciudadanos igualitarios a todos nuestros vecinos y compatriotas, así como partícipes de los mismos y esenciales derechos políticos.

El matrimonio y el divorcio nos importan y definen el estilo de vida familiar y sexual en el que nos movemos.

Organizamos nuestro mundo, nuestro modo de vivir en torno a leyes del Derecho Romano que cumplimos fielmente, en torno también al lenguaje unitario y al urbanismo integrador de distintas clases sociales que quieren trabajar, reunirse y disfrutar intensamente de su ocio.

Asistimos a espectáculos grandiosos y multitudinarios porque nos gusta congregarnos y ver in situ carreras de vehículos, teatro, encuentros deportivos, discursos políticos o científicos, así como homenajes y celebraciones varios.

Nos aseamos con esmero porque queremos dar la mejor imagen de nosotros mismos a los demás. Gastamos para ello mucho tiempo y dinero en cosmética, ropa, cirugía estética, gimnasio o joyería.

La cultura, el culto al espíritu, nos apasiona también, destacando el arte en todas sus disciplinas: pintura, escultura, arquitectura, etcétera y desde luego la literatura y la oratoria (facilidad de hablar, de exponer, de vender, de ofrecer, de convencer y atraer con el mejor estilo y actitud).

Valores que resalta Somos Romanos

En esencia, Roma organizó la vida diaria, la privada y la pública, de tal manera que el tiempo, el trabajo y las expectativas estuvieran ordenadas y la tecnología (sistemas de cultivo, fundición, calefacción doméstica entre otros) dispuesta para el máximo y mejor rendimiento, que consistió en anexionar territorio y progresar en el arte, la ciencia y la literatura, además de nadar en la abundancia de bienes materiales: comida, bebida, joyas, viviendas, caballos, sirvientes, etcétera, provenientes de las tierras conquistadas.

La administración de justicia era fundamental y se estableció a través de juicios públicos y compendios de leyes escritas, donde la igualdad de los ciudadanos era premisa máxima, reforzada por la oratoria de los magistrados.

La alegría de vivir era manifiesta en un territorio de clima muy benigno, de economía saneada, especialmente en las ciudades principales, a donde llegaban recursos económicos(trigo, aceite, vino, oro hispanos) de todas las regiones cercanas y lejanas que componían el Imperio.

La higiene era costumbre absoluta en las viviendas e individuos, pero también en las calles, donde la canalización de las aguas se extendió por todo el Imperio para perderse cuando éste desapareció en el siglo XV, sumiéndose la vida doméstica y ciudadana en la oscuridad de la extensa Edad Media.

La apertura de miras era generalizada en las costumbres y en la ciencia, lográndose la instrucción y alfabetización pública prácticamente universal (incluyendo a las niñas y a las clases populares), la asimilación de la cultura de los territorios conquistados, y desde luego la imposición del latín hablado y escrito como lengua única, común, integradora, convirtiéndose en el idioma de la iglesia católica, del Derecho, y con el paso de los siglos, de la botánica y anatomía. 

El respeto a las costumbres autóctonas de esas zonas conquistadas, tras la invasión de las mismas, permitiéndose la supervivencia de las características identitarias de casa zona: tauromaquia y bailes gaditanos en Hispania, mitología y teatro griego, leyendas religiosas en Britania o comercio marítimo en el norte y sur del Mediterráneo, mar al que Roma consideró propio y aportó un tiempo de máximo esplendor.

El acueducto de Segovia, construido sin argamasa, se mantiene en pie tras 2.000 años.
Acueducto de Segovia, panorámica al amanecer” de Fernando García Redondo está sujeto a una licencia CC BY 2.0.

Legados romanos

Nuestra vida actual está llena de herencias romanas, tanto físicas como mentales, que han permanecido durante veinte o veintiún siglos en nuestras costumbres y ADN, como son el lenguaje castellano, que resulta ser el latín evolucionado durante más de dos milenios en el centro de Hispania, y que es hoy la segunda lengua más hablada del mundo, perfectamente definida en reglas gramaticales, como su lengua madre, y en el que hablamos, escribimos y leemos más de quinientos millones de personas.

Construcciones públicas y privadas en Hispania que aún podemos observar, como los puentes de Alcántara y Segovia, los teatros de Mérida y Tarragona, las calzadas del centro y periferia levantina, las mansiones familiares de Complutum en Alcalá de Henares, Itálica en Sevilla, Fuente Álamo en Córdoba, Almenara-Puras en Valladolid y Carranque en Toledo, entre otras.

Esculturas, pinturas y mosaicos grandiosos, también vajilla, monedas y monumentos funerarios, como el retrato en bronce de Tiberio o el de Agripina en mármol.

El arado romano y otras herramientas de trabajo rural, así como el Derecho Romano, presente hoy en las facultades de todo el mundo, junto con su legado intrínseco de términos de jurisprudencia aún muy comunes.

Costumbres romanas que mantenemos

El gusto por la orfebrería y la estética, masculina y femenina, y desde luego por la moda en el vestir, por la indumentaria cómoda y elegante, por la peluquería muy elaborada, propia de pueblos donde las relaciones familiares, amistosas y de tipo comercial son fundamentales, porque los individuos se sienten predominantemente sociales.

En esta línea las personas se visitan con asiduidad, celebran banquetes que duran horas, (tumbados los romanos clásicos o sentados los romanos modernos, entre los que nos encontramos), comparten comida y bebida cocinada con especias, con verduras, fruta, pescado, carne o marisco, y desde luego regada con vino.

Aprendemos a leer y escribir de manera obligatoria cuando somos niños y niñas, y nos gusta comunicar toda clase de propuestas, ya sean comerciales, amorosas, sexuales o políticas a través de las redes sociales ahora, y antes a través de frases escritas en los muros exteriores de las casas y de las tabernas romanas, como han quedado patentes en los restos carbonizados de Pompeya, la ciudad abrasada por el volcán Vesubio en el año 79 después de Cristo, y rescatada de sus cenizas en 1738, en tiempos del rey Carlos III de España, cuando éste fue rey de Nápoles, antes de acceder al trono español.

Grabamos documentos en papel o soportes informáticos como los romanos grababan en piedra o papiro sus cartas, epitafios, discursos o archivos, y nos carteamos con familiares, amigos o clientes, en un servicio de correos, (que se olvidó durante siglos) porque que para los romanos modernos y clásicos la comunicación con los otros era y es una necesidad.

Nuestras casas disponen de ventilación, de agua corriente, de calefacción, algo perdido durante mil ochocientos años en Europa o África, pero que ya existían en las casas o domus romanas, donde la comodidad, el orden y la higiene eran lo común.

Características de Roma

La civilización romana ha sido la más duradera de toda la historia de la humanidad, pues pervivió quince siglos y aún late en las costumbres, lenguaje y Derecho vigentes, así como en la arquitectura y urbanismo de los que fueron sus territorios ocupados desde cinco siglos antes de Cristo hasta otros cinco después en el Imperio de Occidente y quince después de Cristo en el Imperio de Oriente.

El latín es el idioma más hablado y conocido en el mundo histórico, usado por la iglesia cristiana, el Derecho, la filosofía y la ciencia para escribir sus tratados, normas y teorías, sin olvidar que era la lengua común, la más culta, utilizada por los viajeros y comerciantes de medio mundo, así como por los peregrinos del Camino de Santiago o de la misma Roma, que siempre recibió forasteros en busca de escuelas de arte o ascensos en su carrera eclesiástica o militar.

El cristianismo fue la religión oficial en el Imperio Romano desde mediados del siglo III después de Cristo, y es hoy una de las principales religiones practicadas en el mundo. La iglesia cristiana primitiva copió de la administración romana su gestión, siendo la parroquia la primera unidad administrativa de los nuevos estados, nacidos al oeste y norte del Mediterráneo, tras la descomposición del Imperio.

La mujer romana ya disponía de una personalidad jurídica propia en Roma, aunque no salía mucho de casa, dedicada al cuidado de los hijos. La Edad Media la marginó descaradamente, despojándola de derechos y estigmatizándola con el culto a la virginidad y la sumisión al varón. Disponía de su herencia, aprendía a leer y escribir, podía divorciarse y tener cierta libertad sexual estando soltera, aunque no desarrollaba ninguna actividad laboral remunerada. Actualmente, la mujer no vive confinada en su hogar y posee los mismos derechos que el hombre, pero las diferencias son abismales entre países y clases sociales en este sentido.

Ideas recurrentes del libro

Los hispanos somos romanos en esencia, en costumbres, en sentimientos heredados o transmitidos. Todos los españoles, los americanos, los africanos y los australianos, como consecuencia de la expansión demográfica y la colonización desde el siglo XV, que no en vano es el siglo del Renacimiento de Grecia y Roma, somos herederos directos del sentir y pensar romano.

Los españoles no reconocemos el ingenio de nuestros compatriotas fácilmente, por algún prejuicio o práctica social estúpida, pero es sabido que los mejores emperadores de Roma fueron nacidos en Hispania, como Trajano, Adriano y Teodosio, así como el filósofo Séneca, Lucio Cornelio Balvo, senador, el valiente soldado Marco Cornelio Nigrino, Cneo Papirio Eliano, granadino y primer gobernador de Britania, el insigne poeta Marco Baelio Marcial, muy citado en el libro, y Cayo Apuleyo Diocles, gran auriga o piloto de carros de caballos, Osio de Córdoba, consejero del emperador Constantino y Egeria, nacida en Gallaecia, autora del primer libro de viajes de la antigüedad, Itinerario a Tierra Santa, y casi desconocida, seguramente por ser mujer y compatriota hispana. 

La Unión Europea

Todos los caminos van a Roma es uno de los dichos más célebres que nos llega del latín, porque Roma es la ciudad cosmopolita de la antigüedad y la modernidad, el crisol de culturas más importante del mundo de nuestros antepasados y hoy la capital de la cristiandad, repleta de monumentos históricos.

Curiosamente, el 15 de marzo de 1957, seis países, algunos enemigos entre sí en dos crueles guerras mundiales del siglo XX y en otras muchas en siglos anteriores: la República Federal Alemana, Bélgica, Francia, Holanda, Italia y Luxemburgo, firmaron los Tratados de Roma, estableciendo un mercado común en el que, personas, bienes, servicios y capital pudieran circular libremente, creando así el germen de la Unión Europea, nacida para propiciar y acoger la integración y gobierno en común de los Estados y los pueblos de Europa, el continente donde, en contradicción total, más guerras y batallas se han producido en la Historia, por lo que sus habitantes anhelan por completo la paz. Está compuesta hoy día por veintisiete Estados y fue establecida con la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea el 1 de noviembre de 1993.​

También en esta, nuestra ciudad eterna, en abril de 1968 se reunió por primera vez el Club de Roma, donde se comenzaron a estudiar los cambios físicos que el planeta estaba experimentando por la huella humana e industrial.

De igual manera, Roma es la sede de la FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ONUAA, o más conocida como FAO (por sus siglas en inglés: Food and Agriculture Organization), organismo especializado de la ONU que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre.

Todo ello da idea de la capacidad de convocatoria cosmopolita, política, religiosa y científica de Roma.

Legal systems of the world map” de PullUpYourSocks está sujeto a una licencia CC BY-SA 3.0.

Dónde encuentras Somos Romanos de Paco Álvarez

Está publicado por Editorial Edaf en 2019, va por la cuarta Edición en 2021, y lo tienes en tapa blanda con una magnífica cubierta diseñada por Ricardo Sánchez. Lo encuentras también en Amazon en papel en tapa blanda y en versión Kindle.

Está en Todos tus libros en papel, en Fnac en papel y en El Corte Inglés en tapa blanda y en ebook.

Otras obras de Paco Álvarez

Estamos locos estos romanos está disponible en tapa blanda. Puedes encontrar Romanos de aquí: Historias estupendas de los romanos nacidos en Hispania en tapa blanda, en libro electrónico (formato Kindle) y también como audiolibro.

Averigua dónde comprar La tierra plana y el nacionalismo en tapa blanda o de bolsillo en tu librería más cercana a través de Todos tus libros.

Citas del libro Somos romanos

“Todo cuanto sucede en el mundo en cualquier época guarda genuina semejanza con lo sucedido en tiempos antiguos”.

—Nicolás Maquiavelo

“Si dices que el amor es un templo, tú dices que el amor es la máxima ley”.

—One, canción de U2 de 1993

“La severidad en la corrección de las faltas puede hacer perder interés en la mente del niño en esforzarse”.

—Quintiliano, siglo I

“¡Qué más quisiera que pasar la vida entera como estudiante en el día de la primavera!”.

—Andrés Calamaro, La parte de delante, canción de 1999

Siendo también abundante en hombres, en caballos, en hierro, en plomo, en cobre, en oro, y hasta tal punto fértil, que solo en algunos sitios es estéril y diferente de sí misma, en esos lugares produce lino o esparto”.

De Chorografia, Hispania, de Pomponio Mela, siglo I
El gran orador Cicerón dominó el arte de hablar en público en el Senado Romano.
M. Tullius Cicero” de Freud está sujeto a una licencia CC BY-SA 3.0.

Resumen

Somos romanos es un ameno y profundo ensayo de Paco Álvarez, donde se confronta el rigor histórico de prolija documentación (fotografías de obras de arte latinas, fechas y citas literarias) con la realidad actual española, tanto en costumbres como en mentalidad, que recomiendo leer con detenimiento por su perfecta comparación.

Te invito también a leer mi novela Campo de amapolas, llena de costumbres hispanas y otros artículos míos sobre la trascendental influencia de la cultura romana, como la reseña del ensayo Dorada Medianía de Consuelo Jiménez de Cisneros o mi comentario a El infinito en un junco de Irene Vallejo.


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