
Llega la primavera con mariposas, flores, lluvia y libros. Recordamos a autores clásicos y modernos, sus obras y sus biografías.
En estas semanas de abril las librerías, las bibliotecas, los centros culturales, las plazas, incluso los cafés abren sus puertas a los lectores en una vitrina espectacular de eventos literarios. Se suceden noches y días de libros, de flores, de presentaciones de obras y regalos para disfrute de la mente.
Libros más vendidos de ficción
Cito algunos de los títulos que hoy más aparecen en las listas de ventas de grandes librerías; Amanecer rojo de Pierce Brown, La grieta del silencio de Javier Castillo, Fabricante de lágrimas de Erin Doom, Recupera tu mente, reconquista tu vida, de Marian Rojas Estapé, Casa de cielo y aliento de Sarah J. Maas, Un animal salvaje de Joël Dicker y Libre como el viento de Megan Maxwell.
Tres tendencias observamos en ellos: novela negra, novela romántica y libro de autoayuda. Crimen, amor y desamor, siempre dentro de un retrato social muy transparente, así como soluciones para huir la soledad, el estrés o el miedo, son temas muy actuales en nuestra narrativa. Muchos libros, una gran mayoría, alternan capítulos actuales con otros situados en el pasado, de manera que el lector realiza un esfuerzo muy interesante, al saltar la narración de una época a otra, de la infancia a la madurez o vejez de los protagonistas.
Libros que marcaron tendencia
Resaltamos un libro que del que se vendieron miles de ejemplares en la década de los años 60, Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, que constituyó un revulsivo narrativo, al mezclar fantasía y realidad, así como saltos de tiempos en una saga familiar descrita de manera nada tradicional. Este libro arrastra a decenas de obras de autores latinoamericanos, llevando el español a la mayor popularidad y excelencia, exhibiendo una variedad de matices y vocablos muy enriquecedora.
En los años 70 la novela Carrie de Stephen King introduce el género de terror como referente de lectura. Al igual que la novela negra, la de terror dibuja personajes y acciones con nitidez, recreándose en las reacciones psicológicas de unos personajes arrastrados por el pánico, sometidos a situaciones heroicas. Y los lectores gustan de este género en número ascendente.
El nombre de la rosa de Umberto Eco fue una novela negra de enorme éxito ambientada en un monasterio de la Edad Media, época en la que también se desarrolló otro libro que batió récords de venta: Los pilares de la tierra de Ken Follet. También La Fundación de Isaac Asimov supera las ventas esperadas e inaugura el éxito imparable de la ciencia ficción, reproduciendo muchas escenas del Imperio Romano en planetas de galaxias exteriores a la nuestra.
También, por supuesto, Harry Potter y la piedra filosofal, de J. K. Rowling, seguida de otros seis títulos de la serie en los años siguientes, supone un hito mundial en la novela juvenil, además de la producción de una catarata de objetos de brujería, películas y mercaderías relacionadas con los múltiples personajes del libro, que presenta claras referencias con los personajes huérfanos de la narrativa inglesa del siglo XIX y con las series de internados británicos muy famosas en los años cuarenta y cincuenta. Esta colección de novelas de Rowling, junto con las películas del mismo nombre, derivó en visitas guiadas a los lugares de Escocia y Londres que se citan en ellas, en una apoteosis colectiva que aún se prolonga en el tiempo, atrapando a los nuevos adolescentes.
En la primera década de los años 2000 destacan El código Da Vinci de Dan Brown, Los juegos del hambre de Suzanne Collins y La sombra del viento de Carlos Ruiz Zafón. Estos libros se compraban a cientos, se regalaban, se analizaban en detalle, y junto con las películas que los inmortalizaron en imágenes, han dejado huella en lectores y escritores posteriores.
De 2010 a 2020 destacan los libros Patria de Fernando Aramburu y La chica del tren de Paula Hawkins, que batieron todos los registros de ventas de libros de la época en España. El primero de ellos disecciona un tiempo de miedo y violencia en España y en concreto en el País Vasco con la banda terrorista ETA, que asoló la convivencia española durante más de cincuenta años. La novela presenta a terroristas y a víctimas en sus pueblos, en su intimidad, en sus conciencias, ofreciendo una mano al futuro en paz, sin sangre ni balas de plomo.
El segundo libro, La chica del tren, sigue la tradición de las autoras británicas de los dos últimos siglos, diseccionando la vida cotidiana con asesinatos incluidos. El buen hacer de la narrativa inglesa, así como su constante traducción a decenas de idiomas explica su preponderancia en lectores de cualquier país, por no mencionar que es el inglés el idioma en que más se redactan los tratados, libros y manifiestos de no ficción: marketing, ingeniería, psicología, comercio, ciencia, etcétera.
Todos estos títulos citados marcaron tendencia e influyeron en la mentalidad de millones de lectores, que aprendieron Historia, valores morales, derecho, así como tomaron afición al misterio, a la fantasía, al relato policial y a la actividad infantil.
Novelas llevadas al cine
No pocos de los anteriores títulos se llevaron al cine para la mayor gloria de autores, cineastas y espectadores que antes fueron lectores corrientes y luego lectores acérrimos. Cine y narrativa se aúnan en un despliegue único de personajes con la máxima influencia y marketing.
Algunos deliciosos ejemplos son Las crónicas de Narnia, El tiempo entre costuras, Harry Potter, Matrix, Los juegos del hambre, El padrino, El señor de los anillos todas obras maestras impresas para ser leídas que alcanzaron su zénit al ser llevadas al celuloide, donde el vestuario y la ambientación geográfica e histórica les dieron un carnet de absoluta realidad, deslumbrando al espectador tanto como al lector.
Novela juvenil
Momo de Michael Ende, Cielos rebeldes de Ann Sei Lin, Ciudad Medialuna de Sarah J. Maas, son algunos de los libros que los adolescentes del mundo devoran con ansiedad, asistiendo a ferias, recibiéndolos como regalos, recomendándolos a sus amigos, en definitiva ampliando su vocabulario, cimentando sus sueños, siendo el germen de sus gustos y aficiones de adultos. Es una maravilla comprobar cómo se adquieren en masa los libros juveniles, siendo una categoría de primer orden dentro del sector librero.
Libros y redes sociales
La recomendación siempre fue la mejor manera de hacer publicidad de una obra, y las redes sociales se llenan hoy de libros recomendados para jóvenes y adultos. También de anuncios clásicos mostrando las bondades de títulos para todos los gustos. Es esta, la de la publicidad, otra industria que ayuda a la literatura y al cine a expandirse por el mundo.
A veces el vértigo de llegar a latitudes lejanas, imposibles de imaginar hace unas décadas. Es evidente para el escritor o escritora de cuentos o novelas, pero ese escritor ya está plenamente convencido de que necesita la publicidad para publicar su obra. Libros de ciencia, de ficción, de no ficción, de filosofía, de ciencia ficción, de poesía. Todos los géneros necesitan la ayuda de la publicidad en redes sociales para llegar a más lectores.
La variedad de clases de narrativa actual es apabullante. Los libros publicados en castellano se incrementan cada año. Los títulos se desbordan. Mujeres y hombres publican sin parar. Es entendible que las editoriales suden tinta a la hora de publicar con tan buen material y variedad. Por otra parte, el número de premios literarios es interminable y todo ello genera calidad, perfección y crecimiento del lenguaje, la técnica, y acierto en la variedad descriptiva de los protagonistas.
Hay que señalar también que los autores se asocian para defender sus intereses, que la autopublicación en plataformas digitales salta fronteras y las poesías, los relatos de ciencia ficción, las novelas largas, todo se puede leer en cualquier parte del mundo, y tanto en ebook como en papel.
El propio hecho de celebrar el Día del Libro llama la atención del público en general, no solo de autores y editores, hermanando a todos los agentes de esa gran muestra de ayuda social que constituye el libro.
En este mes de abril te animo a leer cualquiera de mis novelas y libros de relatos, que encuentras en Amazon.
