Clubs de lectura online

Club de lectura para adultos: un mágico encuentro de personas interesadas en la cultura
© “Club de Lectura Fàcil a la Biblioteca de Tortosa (9 de maig de 2013)” de Ester Martí Accensi está sujeto a una licencia CC BY-SA 3.0.

La constructiva práctica de comentar en común un libro. Distintos clubs de lectura.

Leemos en un momento de tranquilidad, de conexión total cuerpo y mente, abriendo esta última a temas distintos de los personales, nutriéndose y desarrollándose de este modo. Gracias a los libros hemos progresado como especie exponencialmente, plasmando por escrito las ideas, la ciencia y la fabulación que hemos sido capaces de imaginar a lo largo del tiempo.

Los libros de ayer y de hoy

Hasta antes de ayer los libros editados en papel eran el soporte clásico de edición. Desde la invención de la imprenta por Gutemberg en 1440 los libros y los periódicos impresos constituían la fuente de información más importante y casi única. Adquiríamos los ejemplares en librerías, con su delicioso olor característico, los pedíamos prestados en bibliotecas y los leíamos en la cama, en el sofá, en el transporte público o en la playa. Eran también el material  con el que aprendíamos las asignaturas escolares y las historias de viajes, amor, guerra y aventuras.

Libros e imágenes alternan

Hoy los libros en papel alternan con los libros virtuales, con la imagen visual, ya sea en videos o en películas, y con los audios, donde encontramos cada día más obras de narrativa. La pandemia del coronavirus, además, ha convertido la lectura en una costumbre más practicada que nunca, debido al confinamiento total o relativo. Ante nuestra actual y obligada soledad o falta de encuentros, sociales, nada como un libro para entretenernos, informarnos y comunicarnos con el alma del autor de ese ejemplar editado.

Características de los clubs de lectura

Los clubs de lectura existen desde hace tiempo. Consisten en encuentros de lectores, guiados por un especialista, que acuerdan leer, comentar y analizar una determinada obra, la cual en la mayoría de los casos es literaria.

La estructura del club puede ser la siguiente:

  • El o la especialista propone por consenso o determinación personal la lectura de un libro durante dos o tres semanas, que se puede comprar o pedir prestado en bibliotecas, enmarcado en un género del gusto de las personas registradas en el club.
  • En un día acordado, tras la lectura, se reúnen los miembros del club para analizar su estilo, sus personajes, su trama y sus puntos en común con otros libros similares.
  • Tras el análisis de la obra se establece un diálogo de preguntas y respuestas, un debate muy productivo, pues al haber leído el libro ya no estamos solo en una presentación del mismo, sino también en una exposición de sensaciones y opiniones de los lectores tras su encuentro con la obra, que ha crecido con el análisis en común hasta una sorprendente dimensión.

El libro entonces ha cerrado un círculo espléndido. Ha salido de la mente del autor, se ha publicado, vendido, comprado por el lector y ahora éste opina, analiza, critica, aporta sus sensaciones y las comparte con otros lectores. Si el autor puede participar en un club de lectura de su propia obra se maravillará de la cantidad de matices insospechados que se pueden generar con esta práctica.

El libro analizado y leído, en este punto, ya no es solo patrimonio del escritor, es un conjunto de interacciones magníficas, donde el emisor y el receptor han bordado el mensaje con los estados de ánimo diarios del lector (también el autor ha transmitido a su obra sus fobias y alegrías diarias en el transcurso de la escritura), con sus propias notas y comentarios, fortalecidos y ordenados al expresarlos de palabra y ponerlos en común.

La terapia de escuchar la crítica y la propia obra en boca de lectores es una experiencia inolvidable, inimaginable, enriquecedora, emotiva, porque los caminos del libro en la mente de cada lector toman senderos infinitos, arriesgados, arrolladores e imprevistos.

  • Se abre un debate sobre el marco, circunstancias y género del libro en comparación con otros similares.
  • Se leen párrafos significativos de la obra, a gusto de los presentes y con la inestimable ayuda del especialista. Esta es una práctica maravillosa, especialmente si la declamación y el énfasis en los poemas, párrafos o actos teatrales es esmerada, pues la lectura solitaria anterior se ha complementado con la escucha y puesta en escena por otras personas.

El aporte de documentos compartidos a través de la pantalla o pizarra eleva el nivel del encuentro y fija conceptos muy claramente.

  • Se propone un nuevo libro para leer y ser objeto de estudio.

Vemos de esta forma que el club de lectura no es una clase magistral, sino un debate organizado, democrático y enriquecedor, que requiere preparación, destapa un frasco inmenso de posibilidades, pues la oferta de libros es enorme e involucra al lector de forma personal.

Muchos clubs de lectura online se especializan en un género o subgénero literario.
Gapers Block Book Club: Water for Elephants” de danxoneil está sujeto a una licencia CC BY 2.0.

Ubicación de los clubs

Los clubs se reúnen en universidades, bibliotecas, asociaciones, cafeterías u otros centros públicos y privados. Era requerida la presencia de los asistentes y la institución organizativa cedía lugar físico y permiso para las sesiones. En estos momentos de enfermedad universal, donde el encuentro acordado entre personas no convivientes fuera del trabajo está prohibido, el club de lectura, como tantas otras cosas, ha pasado a ser solo online y a redimir el ansia de comunicación de la gente.

La tecnología nos permite interactuar, hablar y ver a otras personas conectadas con nosotros a través de una pantalla y por medio de una aplicación. Es un gran avance y consuelo en tiempos de miedo e incertidumbre. Incluso es posible que por dicha tecnología los clubs de lectura online tengan mayor asistencia de personas que los anteriores encuentros presenciales para comentar obras escritas.

Antes nos gustaba salir de casa para reunirnos con otros amigos en una sala, al objeto de comentar cierta obra de narrativa y luego tomar unos refrescos juntos, o cenar, en un bar conocido, tanto bajo las estrellas como a la sombra. Agradaba tanto esta actividad de alterne cultural y gastronómico que los clubs de lectura presenciales estaban proliferando en todas las ofertas culturales de ayuntamientos y universidades, siendo también muy numerosos los clubs ofrecidos por particulares o entidades privadas. El coronavirus ha tumbado todos ellos, obligando a reinventar la forma de impartir su materias.

Para proseguir con la actividad cultural que desempeñaban se han reinventado, como no podía ser menos, igual que las clases de enseñanza secundaria y universitaria, y lo mismo que el trabajo desarrollado desde casa, el teletrabajo. Los clubs de lectura que podemos disfrutar hoy son los clubs de lectura online.

Reinvención de los clubs de lectura

Tales clubs se han enriquecido con el aporte extra de material que se recibe al compartir pantalla, con la internacionalización que algunos han adquirido y con el registro masivo de participantes, en su mayoría jóvenes, que prefieren la consulta y participación a través de su móvil, tablet u ordenador a la asistencia presencial de un foro sin manejo de dispositivos.

Tipo medio de lector o lectora

El tipo medio de persona que lee libros en España es una mujer mayor de cincuenta y cinco años, con estudios universitarios, que, debido a la pandemia, se conecta mucho más que antes a Internet, lee en ebooks y en texto impreso, y entra en las redes sociales arrolladoramente, pero en todos los foros y clubs encontramos otros perfiles complementarios, por ejemplo el de hombres muy jóvenes, o mayores, todos y todas atraídos por la palabra escrita, el bajo precio de las descargas virtuales o libros de bolsillo, la variedad de temas y la gran oferta de títulos.

Con los clubs online no se pierde la declamación ni la interpretación de textos existente en los clubs presenciales. Tampoco la lectura compartida ni la interacción entre participantes, tan practicada y gratificante. Incluso puede contarse con la presencia del autor o autora del libro, cosa más difícil en el club de lectura presencial por la dificultad de desplazamiento a puntos distantes.

Ahora un escritor puede presentar sus libros a un auditorio numeroso, mundial incluso, sin desplazarse de su domicilio, contando con la presencia de su editor y su asistente de marketing, entre otros, que están en sus casas también y, del mismo modo, puede presenciar el comentario de su obra ante un auditorio desperdigado, conectando con todos ellos desde su casa.

Al mismo tiempo, hoy un lector puede unirse cómodamente a un club desde su propio domicilio, incluso alejado de la entidad organizativa.

La curiosidad de la infancia por el aprendizaje y las actividades comunitarias determina su formación.
© “Children reading on the couch.” de San José Public Library está sujeto a una licencia CC BY-SA 2.0.

Clubs de lectura infantiles

Los niños y niñas se aficionan a leer a los seis años y su curiosidad innata incrementa esta práctica de manera exponencial hasta los 12 años, edad en que los deberes escolares la desplazan en parte.

Los grandes lectores de hoy han sido devoradores de cuentos en su infancia. Han visto comics y películas de fantasía, terror y de leyendas clásicas en cine y televisión a mansalva. Han descubierto el mundo mágico que entra por la vista, a través de imágenes o letras y se han enganchado a leer y visionar en todos los soportes que la técnica ha ido sacando al mercado: libro físico tradicional, ebook, ordenador y teléfono móvil o tablet, con la que muchos alumnos estudian sus asignaturas.

Fomentar la lectura en la infancia y adolescencia es una labor de familias y centros escolares, que se ha desarrollado con mucho éxito en las bibliotecas públicas y en las de los colegios, institutos, escuelas de idiomas y centros de formación profesional, durante los últimos veinte años, informatizando y renovando cada una de ellas. Sin duda, la labor de las AMPAS y de los propios padres en cada casa, regalando libros de cuentos a sus hijos, acompañándolos a actividades de las bibliotecas y museos, y desde luego leyendo en casa, ha sido determinante.

Si además una niña o niño quiere pertenecer a un club de lectura infantil, organizado por temas, lecturas apropiadas a su edad y recomendaciones, solo tiene que consultarlo con su biblioteca de referencia, pues en todas ellas las salas de lectura infantil ocupan un lugar de preferencia, combinándose con cuentacuentos, obras de guiñol, conciertos musicales, películas, juegos y charlas, a los que pueden acudir los padres y madres, a menudo tan encantados como sus hijos de interactuar en estos eventos.

Cómo crear un club de lectura

Además de la voluntad, amor a la lectura y capacidad de análisis, se necesita para ello:

  • una relación de nombres, teléfonos y también e-mails de personas interesadas en leer con cierta premura, analizar y comentar un libro.
  • un medio de comunicación entre las mismas, que puede ser un grupo de Facebook, de Gmail o de WhatsAapp para realizar las convocatorias de las reuniones.
  • un lugar físico donde reunirse y/o un lugar virtual de aplicaciones que permitan la videollamada como Zoom, Teams, Whereby, Skype, etcétera para conectarse por videollamada mientras dure la pandemia o para cuando quiera utilizarse en el futuro.

Instituciones convocantes de los clubs de lectura online y clásicos

Las bibliotecas españolas están abriendo al menos su servicio de préstamo tras el verano, y la mayoría esperan con ansia poder reiniciar sus actividades culturales en el próximo año, ente las que se incluirían encuentros culturales. Mientras llega la ansiada vacuna y el mundo sale de este túnel siniestro, los clubs de lectura online van tomando posiciones.

Casi todas las comunidades autónomas han programado sesiones de crítica literaria, especializada cada una en un género literario distinto, como el ensayo, el relato corto, la poesía y la novela. La novela es el más demandado, estableciéndose clubs según subgéneros, como la novela de ciencia ficción, la histórica, la negra o la romántica.

Ejemplos de clubs de lectura online

Cito a continuación algunos clubs y comunidades online de lectura con gran registro de participantes:

Goodreads, Anobii, Poppy Loves Book Club, Andrew Luck Book Club, PureWow BooksBook Baristas, en inglés estadounidense.

Primaduroverales, Entrelectores, Librote, La Lista Secreta, BiblioEteca, Sopa de libros, Lecturalia, Lecturas Ninja, Casadelectoras, en español.

Muchos de ellos tienen perfil en Twitter y prácticamente todos disponen de web propia. Asimismo, existen grupos de Facebook y escritores de Instagram de mayor o menor número de miembros, dedicados a la lectura, escritura y comentario de textos.

  • PureWow Book comenta un libro al mes y vende libros.
  • Book Baristas recomienda libros, cafeterías y regalos ocasionales.
  • Poppy loves Book Club recomienda libros escritos por mujeres a mujeres.
  • Primaduroverales es un blog y taller literario además.
  • Casadelectoras analiza libros feministas.

Comprobamos así que diversos clubs de lectura online, especialmente extranjeros, han extendido su actividad de crítica literaria a la recomendación explícita de libros y a la venta de los mismos en sus plataformas de venta, incluyendo algunos otros artículos y servicios, pues el libro no es solo un soporte de información o fábula, sino un objeto de regalo y el producto estrella de la industria editorial.

Mención especial merecen los clubs de lectura juvenil y los de lectura feminista, especializados y muy florecientes, pues en ambos casos el número de títulos publicados es exponencial en relación a otros géneros, dada la avidez de sus lectores y lectoras.

Los premios literarios y la recomendación de influencers, también la publicidad de los bestsellers alimenta la edición y venta de libros, que tiene en los clubs de lectura un instrumento de control de calidad casi académica.

Destaco además:

  • el club virtual del Instituto Cervantes,
  • el Club de Los Gatos de las bibliotecas municipales de Madrid, donde cada lectura se enriquece con foros temáticos, videos o enlaces, y música
  • y la plataforma de Biblio Madrid en el Portal del lector de la Comunidad de Madrid, que ofrecen el club virtual de Lectura de la Comunidad de Madrid, con talleres de escritura también, especializados en relato breve, redacción, novela y poesía.
  • el Club de lectura Librarium, creado por la Junta de Extremadura para potenciar entre el profesorado los clubs de lectura infantil y muchos otros similares, pues es de destacar el esfuerzo extraordinario de todas las comunidades educativas por la aplicación de la tecnología en la enseñanza.

Te animo a entrar en la web de cada biblioteca municipal o autonómica, tanto de España como de otros países, para contemplar la oferta de clubs literarios de lectura existentes.

Pertenecer a un club estimula la lectura y el espíritu crítico. Además abre la mente a otras opiniones, encauza nuestras preferencias y nos presenta un abanico de temas extraordinario.

¿Qué opinas de los clubs de lectura?

¿Crees que los clubs online desaparecerán cuando no haya restricciones para reunirnos con otras personas?

Si te ha gustado este artículo, y qué apartado especialmente, cuéntamelo en mi newsletter: https://teresaalvarezolias.com/newsletter/.

Me agradaría mucho que en el próximo club de lectura en el que te registraras se incluyera mi última novela publicada, El retablo, de Editorial Amarante.


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